Según establecen tanto la Consejería de Sanidad como la Consejería de Educación y Juventud de la Comunidad de Madrid, para evitar los contagios de COVID 19 durante la limpieza de colegios se debe realizar la ventilación de las instalaciones al inicio de la jornada, al finalizar y entre clases siempre que sea posible.

Cada periodo de ventilación debe durar al menos cinco minutos, siendo recomendable doblar este tiempo cuando el lugar haya estado ocupado justo antes. Si el clima y el edifico lo permiten, se deben mantener las ventanas abiertas el mayor tiempo posible. Así, lo ideal es que durante los recreos las clases puedan ventilarse entre 10 y 15 minutos. Además, siempre que sea posible, la puerta del aula se mantendrá abierta.

Si un profesional asiste a diferentes alumnos en el mismo espacio de manera consecutiva (personal de enfermería, psicólogo, logopeda…) las superficies usadas se tendrán que desinfectar y deberá ventilarse la sala por lo menos durante cinco minutos después de cada sesión.

Por norma general, se debe aumentar la entrada de aire fresco en todo el centro educativo manteniendo ventanas abiertas cuando el clima lo permita. También se puede reforzar la ventilación con los sistemas de climatización para renovar el aire de cada espacio, pero si se utiliza aire acondicionado no debe hacerse con la función de recirculación de aire interior. El personal de mantenimiento debe encargarse de limpiar con la mayor frecuencia posible los filtros de aire.

Por último, el uso de ventiladores con aspas debe evitarse para que no se remueva el aire sin ser expulsado.