La limpieza con vapor seco es una de las técnicas (junto con otras como la realizada con espuma, agua y arena a presión, o por inmersión) con las que en TN-Centro llevamos a cabo la limpieza de equipos industriales. Todas ellas requieren el uso de maquinaria específica. En los generadores de vapor saturado seco, también conocidos como vaporetas, el agua es calentada al punto de ebullición y evaporada con calor adicional. 

El vapor de agua se convierte en seco por tener una temperatura superior a 140 grados centígrados. No posee partículas de agua líquida en suspensión. La humedad que deja en el ambiente se reduce por tanto, y no ocasiona contaminación cruzada generada por micro-aerosoles. El calor directo provoca el efecto de choque térmico sobre los microorganismos. Es por eso que en el sector alimenticio se emplea cada vez más, pues su tecnología es compatible con la normativa GFSI (Global Food Safety Initiative).

Se trata de una manera segura, ecológica y sostenible de limpiar y desinfectar superficies contaminadas. A nivel doméstico y en comercios y oficinas, su uso es recomendable cuando no se quiere recurrir a la desinfección química, por ejemplo por cuestiones de alergia, y cuando se quiere acabar con malos olores o limpiar manchas difíciles en moquetas, material textil, radiadores y persianas. A nivel industrial, su penetración en juntas, ranuras, poros y otras zonas de difícil acceso la convierten en la mejor opción para desengrasar, desinfectar e incluso esterilizar maquinaria por ejemplo agroalimentaria, equipos motores del sector ferroviario y naval, cintas transportadoras, utensilios del sector químico o depósitos con un alto grado de suciedad incrustada. Otra de sus aplicaciones es la eliminación de grasa y polvo sobre circuitos impresos, cables, pletinas y alambre en continuo.