La desinfección de residencias de ancianos en la Comunidad de Madrid debe seguir el protocolo de buenas prácticas de higiene frente al coronavirus que ha elaborado la Dirección General de Salud Pública de la Consejería de Sanidad madrileña. Éste tiene como fundamento la Orden SND/265/2020, de 19 de marzo, mediante la que se adoptan medidas que tienen que ver con residencias de ancianos y centros socio-sanitarios ante la situación de crisis ocasionada por el COVID-19. En él se establecen los pasos pertinentes que hay que seguir cuando haya casos confirmados de COVID-19, en investigación, en cuarentena o probables.

Las empresas de limpieza que ofrecen sus servicios en estos lugares deben seguir igualmente los principios de buenas prácticas que recoge la norma UNE 16636:2015 (“Servicios de gestión de plagas, requisitos y competencias”). Además deben poner a disposición de la autoridad sanitaria los documentos, protocolos de actuación y registros que establece la normativa de capacitación para realizar tratamientos con biocidas (Real Decreto 830/2010, de 25 de junio).

Cada Plan de actuación de limpieza y desinfección de estas empresas debe contar con un   Diagnóstico de situación y riesgos, un programa de actuación con pautas de limpieza, desinfectantes a utilizar y método de aplicación, y un plan gestión de los residuos generados que dependerá de si ha habido algún contagio de COVID 19 en el lugar. Sobra decir que los profesionales encargados de la limpieza y la desinfección deberán cumplir también la normativa de prevención de riesgos laborales y protegerse en todo momento con mascarilla y guantes, además de lavarse las manos antes y después de sus tareas y mantener la distancia de seguridad.

Cuando sea necesaria una desinfección general del centro mediante maquinaria específica para nebulizaciones contra agentes patógenos, deberá hacerla siempre una empresa  autorizada para emplear biocidas TP2 (desinfectantes) que esté inscrita en el Registro Oficial de Establecimientos y Servicios Biocidas (ROESB).