Además de las medidas preventivas señaladas por la Organización Mundial de la Salud y el Ministerio de Sanidad, las empresas de limpieza deben estar atentas a las últimas investigaciones científicas que se hayan hecho públicas desde organismos oficiales en el estudio de métodos de desinfección eficaces frente al coronavirus.

En la batalla contra la propagación del SARS-CoV-2 se ha señalado la importancia de desinfectar las superficies tras una limpieza previa de arrastre, habitualmente hecha con detergente. Pero para que esa desinfección sea efectiva se deben tener en cuenta varios factores:

– Respetar la proporción a administrar de cada producto biocida, siendo las dosificaciones recomendadas estas: peróxido de hidrógeno al 0,5, etanol al 62-71% o lejía al 2% mezclando, para obtener 1000 ppm de cloro activo que resulte oxidante, 20 ml con 980 ml de agua. También se pueden emplear los virucidas autorizados por el Ministerio que cumplen la norma UNE-EN 14476, referida a antisépticos y desinfectantes químicos.

– Respetar el tiempo de contacto y las medidas de seguridad que marque el fabricante.

– Elegir el producto apropiado según la superficie a tratar. La lejía, por ejemplo, puede dañar la apariencia de algunas superficies delicadas por su carácter abrasivo (pantallas, alumnio), y el alcohol es inflamable. El gas ozono, al ser un potente desinfectante que no requiere de ningún producto químico, se plantea también como una buena alternativa.

El equipo humano de TN-Centro recibe formación constante con la que mejorar sus servicios y estar a la altura de las circunstancias, especialmente en el ámbito de las limpiezas técnicas aplicando cada plan de higiene oportuno.